domingo, 22 de enero de 2017

“La Administración Obama ha desestabilizado a los regímenes más progresistas de América Latina”

“La Administración Obama ha desestabilizado a los regímenes más progresistas de América Latina”

Con sus acciones, la Administración Obama hizo tambalearse a los regímenes políticos más progresistas de América Latina, opina el politólogo brasileño Carlos Eduardo Martins.

En el último instante de la Presidencia de Obama, el asesor adjunto de Seguridad Nacional de EEUU, Ben Rhodes, confesó que el espionaje a la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, realizado por Washington, fue el episodio que más había deteriorado las relaciones entre ambos países.
Además, Rhodes lamentó que EEUU no se hubiera esforzado lo suficiente para superar esta crisis diplomática.
De acuerdo con Carlos Eduardo Martins, “los demócratas siempre ponen una vela a Dios y la otra al diablo”. Esta frase refleja perfectamente el carácter del Partido Demócrata: al principio, “se consideran responsables de lo que está pasado” y después “tratan de encontrar soluciones más pacíficas”.
“La Administración Obama ha sido profundamente desestabilizadora para los regímenes más progresistas de América Latina. Obama todavía no ha hecho autocrítica por haber definido a Venezuela como una amenaza para EEUU, mientras que Brasil fue el país más espiado por Washington”, dijo el experto en una entrevista a Sputnik.
A este respecto, el politólogo hizo referencia a las declaraciones del exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU, Edward Snowden, que demostraron que durante la Presidencia de Obama, Washington interceptó más de 2 millones de mensajes en Brasil.
“Me parece que así —con la confesión de Rhodes—, el Gobierno de Obama quiso destacar que es diferente de la Administración Trump (…) Yo pienso que es un gesto para los ciudadanos latinoamericanos en EEUU, de esa manera quieren hacer ver que los demócratas son diferentes a los republicanos de esta Administración en lo que se refiere a América Latina”.

García dice que con Trump muere el neoliberalismo y destaca como alternativa el modelo boliviano

El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó este domingo en la Asamblea Legislativa que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el acta de defunción de la globalización neoliberal, sin embargo aseguró que se construyen otros modelos alternativo como el boliviano sobre la base de los comunitario.
“El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de certificar la autopsia de este cadáver insepulcro. El presidente de la nación más poderosa y rica del mundo ha anunciado su guerra a muerte a los tratados de Libre Comercio. Ha anunciado su voluntad de construir gigantescas murallas feudales para encerrar a su país del resto del mundo, y que por si fuera poco ha anunciado que la economía proteccionista, esa que fue  demonizada por (Ronald) Reagan, (George W.) Bush, (Margaret) Thatcher y el Banco MUndial, es ahora la única vía que ha de llevar a la prosperidad y fortaleza de su nación, en otras palabras, el presidente Trump ha firmado el acta de defunción de la globalización neoliberal”, afirmó.
Trumpo juró como Presidente de EEUU el pasado viernes en Washington, en sustitución de Barack Obama, quien ejerció como Mandatario un periodo de ocho años.
García afirmó en la sesión del mensaje-informe del presidente Evo Morales que frente a la actual situación surgen nuevos modelos como el boliviano que ha creado más riqueza colectiva que en 180 años de la época republicana.
“Los primeros síntomas de esta decadencia se hicieron sentir entre 2002 y 2006, cuando en América Latina surgieron las luchas de clases, las revoluciones y la construcción de los modelos económicos alternativos al neoliberalismo, que como el boliviano es exitoso y que ha logrado sacar al 20% de la población de la extrema pobreza y ha creado en 11 años cuatro veces más riqueza colectiva que en los 180 años previos”, subrayó.
Remarcó que el crecimiento de PIB del mundo por encima del comercio mundial es el “campanazo final” de que la liberacion de los mercados ya no es más el motor de la economía.
“La retirada de Inglaterra de la Unión Europea, la promesa de anular los tratados de libre comercio, el anuncio de construir muros infames en la frontera con México y la reinvindicación del proteccionismo, son pués el certificado final de la muerte de la globalización neoliberal como proyecto político movilizador”, insistió García.
En alusión a la derecha boliviana, argumentó que ahora que la globalizacion neoliberal murió ya no tienen nada que ofrecer a Bolivia y los llamó “fosiles nostálgicos” de una ilusión fracasada.
La Razón

El haitiano que planteó la igualdad de las razas humanas

A fines del siglo XIX estaban de moda las teorías científicas racistas propuestas décadas antes por el conde de Gobineau en Ensayo sobre la desigualdad en las razas humanas (1855). Dichas ideas justificaban el colonialismo de Africa y América por la superioridad del hombre blanco, movilizaron políticas de blanqueamiento en Latinoamérica y la 'regeneración' de la raza. Sólo un intelectual se atrevió a enfrentar lo que era la verdad de médicos e higienistas: Antenor Firmin, haitiano quien publicó en 1885 su tratado 'De la igualdad de las razas':


Antenor firmin
Antenor Firmin publicó en 1885 su tratado De la igualdad de las razas humanas, en respuesta al del conde de Gobineau, Ensayo sobre la desigualdad en las razas humanas (1853-1855), reeditado en París en 1884. Era el momento en que los gobiernos europeos se repartían el continente africano como un pastel, en la llamada conferencia de Berlín, sin consultar en absoluto a los africanos. Y también la etapa en que el racismo supuestamente científico hacía estragos en América latina, convirtiéndose en el sustrato ideológico de las clases dirigentes; se operó la transposición del impulso “regeneracionista” español en términos raciales: el factor negro debía reducirse, para que las virtudes blancas rigieran plenamente y fomentaran el desarrollo. El modelo era el de los Estados Unidos, “Norte” y brújula de la elite, por cuanto no practicaban la mezcla de sangres; a través de la educación, los latinos podían regenerarse y alcanzar la excelencia de la raza sajona. En cuanto a la sangre negra, se recomendaba oficialmente su dilución por mestizaje mientras, implícitamente, se respaldaban las operaciones de limpieza étnica, lo que más se acercase al exterminio. Este es el credo implícito que se deriva del paradigma “civilización o barbarie”: si ni siquiera se les reconoce a los indígenas el rango de autóctonos y portadores del espíritu de la tierra, menos aún se considera al descendiente de los africanos que poblaron América contra su voluntad.
Sólo la población negra pudo medir plenamente la ferocidad que subyacía a la combinación de una teoría decididamente racista con prácticas de hipocresía notoria. Era natural que surgiera en Haití el pensador más libre y más alentador: Anténor Firmin. En el capítulo XVII de su libro De la igualdad de las razas humanas (662 p.), muestra cómo el vuelco decisivo de la historia común de Europa y América tuvo lugar en Haití, en un momento único. Después de su demostración, traducida a continuación de manera escrupulosa por Juan Vivanco, se puede afirmar sin ninguna exageración que el toque africano salva siempre las situaciones de mayor peligro para la humanidad. En el fragmento que se presenta aquí, se verá la visión continental de Firmin, al subrayar la deuda de Bolívar con Haití, el país que lo salvó, lo alentó, lo inspiró y le dio fuerzas para reemprender la liberación americana después de tocar fondo en Jamaica. Dejamos a los venezolanos la valoración de la manera en que Bolívar reconoció su deuda con los haitianos, a quienes prometió abolir la esclavitud en el continente a cambio de la ayuda material ofrecida por el general Pétion. Años más tarde, un tribunal militar votó el ajusticiamiento del general Piar, por rebelión, lo que necesitaba Bolívar para asegurarse el control completo sobre su ejército. Después del sacrificio de Piar, Bolívar hizo aplicar las medidas que éste reclamaba, las medidas que asentaban la igualdad de los negros en la nueva sociedad venezolana.
Tan lúcido, premonitorio y molesto para el mundo blanco fue Anténor Firmin que su obra fue inmediatamente sepultada en el olvido, en los medios culturales de Francia. ¡Hasta 2004 no se le pudo leer! Como reparación debida, la editorial L’Harmattan le ha reeditado, con presentación de Ghislaine Géloin, tras el congreso que tuvo lugar en el Rhode Island College de Estados Unidos, sobre “el redescubrimiento de Anténor Firmin, pionero de la antropología y el panafricanismo”. Anténor Firmin colaboró en la organización de la primera conferencia panafricana de 1900, organizada por W.E.B. Dubois; fue elegido vicepresidente de la que debió tener lugar en 1902 y nombrado responsable de la asociación panafricana en Haití en 1904. Leer hoy sus páginas deslumbrantes de fraternidad y aliento espiritual para la refundación del pensamiento científico nos hace ver en él al anunciador de Cheikh Anta Diop, que echó abajo las mentiras interesadas de la egiptología, supo imponer a los científicos europeos el reconocimiento de la grandeza negra y “plantear el problema de la falsificación más monstruosa de la historia de la humanidad por los historiadores modernos…reconocerle a la raza negra el papel de guía más antiguo de la humanidad en la vía de la civilización, en el sentido pleno de la palabra”. ( Nations nègres et culture , Paris, Présence africaine 1954-59, p. 59). Lo decía Firmin: “A toda esa falange altanera que proclama que el hombre negro está destinado a servir de estribo a la potencia del hombre blanco, a esta antropología mentirosa, yo tendré derecho a decirle: ¡‘No, no eres una ciencia’!” Y también anunció que el egoísmo y la inmoralidad de la raza blanca sería para ella, en la posteridad, un motivo de vergüenza y remordimiento. Cuando murió Firmin, miembro titular de la Société d’Anthropologie parisina, en 1911, el Bulletin no le dedicó ni una nota necrológica.
Maria Poumier
REPRODUCIMOS A CONTINUACIÓN SU ENSAYO
Capítulo XVII
El papel de la raza negra en la historia de la civilización
I. Etiopía, Egipto y Haití
Para responder a quienes niegan a la raza etíope una participación activa en el desarrollo histórico de nuestra especie, ¿no bastará con citar la existencia de los antiguos egipcios? La curiosa tesis de la inferioridad radical de los pueblos negros ha podido sostenerse mientras una ciencia falaz y de una complacencia culpable ha mantenido que los Hijos de Ra eran de raza blanca. Pero hoy, cuando una crítica histórica que ha alcanzado su grado más alto de elaboración permite que todos los espíritus perspicaces y sinceros conozcan la verdad sobre este punto de importancia capital, ¿es posible cerrar los ojos a la luz y seguir propagando la misma doctrina? Difícil lo tienen los partidarios de la desigualdad de las razas humanas. En efecto, ahora que sabemos que los antiguos ribereños del Nilo eran de raza negra, veamos lo que la humanidad debe a esta raza.
No es preciso hacer una larga enumeración. En lo referente a las conquistas materiales realizadas en nuestro globo, nadie que haya estudiado la arqueología y las antigüedades egipcias ignora la gran iniciativa que tuvo este pueblo industrioso en toda suerte de trabajos. Las distintas clases de manufacturas cuyo conocimiento ha sido de la mayor utilidad para el desarrollo de las sociedades humanas se inventaron generalmente en Egipto o en Etiopía. Allí se encuentran indicios de todos los oficios, de todas las profesiones. Nunca ha llegado tan lejos el ingenio de las construcciones, nunca se han logrado resultados tan magníficos en el ámbito artístico con medios tan elementales. Los monumentos de Egipto desafían el tiempo para inmortalizar el recuerdo de esas poblaciones negras, dotadas de ideas artísticas excelentes. Allí la imaginación, surcando un océano de luz, ha engendrado lo más espléndido, lo más grandioso que se ha visto en el mundo. Es bien sabido que ninguna escuela escultórica o arquitectónica igualará jamás la audacia del antiguo canon egipcio, cuyas proporciones gigantescas y nitidez de líneas lo hacen inimitable. Bajo el cielo claro del Ática podemos hallar, sin duda, unas formas delicadas y puras cuya esmerada ejecución despierta en el alma una dulce impresión de serenidad, ¡pero ya no es esa grandeza majestuosa que abruma y al mismo tiempo inspira un sentimiento de orgullo invencible al contemplar unas masas tan colosales que la voluntad humana supo plegar a su capricho!
En cuanto al desarrollo intelectual de la humanidad, ya no cabe la menor duda: todos los rudimentos que han contribuido a la edificación de la ciencia moderna se los debemos a Egipto. Lo único que se podría considerar ajeno a la civilización egipcia es la evolución moral que los pueblos occidentales empezaron con la filosofía griega y han mantenido hasta nuestros días, con crisis más o menos prolongadas, más o menos perturbadoras. Pero a medida que se va desvelando el significado de los viejos manuscritos cubiertos de jeroglíficos, conservados por la solidez del papiro egipcio o grabados en las estelas y los bajorrelieves antiguos, salta a la vista el alto desarrollo moral que habían alcanzado las poblaciones nilóticas de la época de los faraones. Es la misma moral bondadosa, humana, muy parca en metafísica e ideas sobrenaturales, libre de toda superstición religiosa, que hallamos en estado rudimentario en todas las poblaciones negras del África sudanesa hasta la invasión de la gran corriente islámica, cuyo fanatismo es un rasgo esencial, permanente.
Los griegos, que fueron los educadores de toda Europa a través de la influencia romana, debieron tomar de Egipto los principios más prácticos de su filosofía, lo mismo que hicieron con todas las ciencias que cultivaron y ampliaron, más adelante, con una inteligencia maravillosa. Esto último podría incluso cuestionarse, pues sabemos que todos sus grandes filósofos, los fundadores de las principales escuelas, los que podríamos llamar maestros del pensamiento helénico, de Tales a Platón, todos bebieron de fuentes egipcias, todos viajaron a la patria de Sesostris antes de empezar a propagar su doctrina. No insistiré en la influencia del budismo o del pensamiento de los negros indios en el espíritu filosófico de todo Oriente. Por un lado, la tesis histórica acerca de la importancia de los negros en el mundo hindú no tiene la misma claridad que la del origen de los antiguos egipcios, y por otro, la corriente de civilización que arranca de Oriente nunca influyó de un modo directo en el desarrollo de las razas occidentales. Por mucho que se haya insistido en el mito ario, cuando este hacía furor en Europa, ningún sabio puede sostener seriamente dicha influencia. Bastaría con recordar el poco éxito que tuvieron entre los occidentales las doctrinas de la gnosis en los primeros siglos del cristianismo.
Pero, aparte de la antigua raza etiópica-egipcia, ¿se puede mencionar alguna nación negra, grande o pequeña, que con sus hazañas haya influido directamente en la evolución social de los pueblos civilizados de Europa o América?
Sin caer en un patriotismo excesivo, tengo que referirme, una vez más, a la raza negra de Haití. Es interesante comprobar hasta qué punto este pequeño pueblo, formado por hijos de africanos, ha influido desde su independencia en la historia general del mundo. Apenas una docena de años después de 1804, Haití estuvo llamado a desempeñar uno de los cometidos más notables de la historia moderna. Quizá las mentes poco dadas a la filosofía no comprendan toda la importancia de sus actos, pues se quedan en la superficie de las cosas y no profundizan nunca el estudio de los hechos, para apreciar su encadenamiento y ver adónde van a parar. Pero ¡qué pensador no sabe que unas causas pequeñas, o que lo parecen, producen grandes efectos en la sucesión de acontecimientos políticos e internacionales que decide el destino de las naciones y de las instituciones que las gobiernan! Una palabra elocuente, un acto generoso y noble, ¿acaso no tienen a menudo más importancia para la existencia de los pueblos que perder o ganar grandes batallas? Es preciso situarse en ese punto de vista moral para calibrar la gran influencia que tuvo la conducta del pueblo haitiano en los acontecimientos que vamos a examinar.
El ilustre Bolívar, libertador y fundador de cinco repúblicas en América del Sur, había fracasado en la gran obra emprendida en 1811, después de Miranda, con el propósito de sacudirse el yugo español y lograr la independencia de extensos territorios que eran el orgullo de la corona del rey católico. Al quedarse sin recursos se refugió en Jamaica, donde suplicó en vano la ayuda de Inglaterra, representada por el gobernador de la isla. Desesperado, al límite de sus fuerzas, decidió trasladarse a Haití para apelar a la generosidad de la república negra y obtener una ayuda que le permitiera reanudar la empresa libertadora que había iniciado con tantos bríos, aunque luego se le había deshecho entre los dedos. ¡Nunca un momento había sido tan solemne para un hombre, y ese hombre representaba el destino de toda América del Sur! ¿Podía esperar algún resultado? Si el inglés, que tanto interés tenía en socavar el poderío colonial de España, se había mostrado indiferente, ¿podía contar con que una nación naciente, débil, con un territorio microscópico, que aún tenía que bregar por el reconocimiento de su independencia, se embarcase en semejante aventura? Cuando llegó, seguramente le atormentaba esta duda; pero Pétion, que gobernaba la parte occidental de Haití, lo recibió con los brazos abiertos.
Tomando las precauciones que una prudencia legítima debía dictarle en un momento tan delicado de nuestra existencia nacional, el gobierno de Puerto Príncipe puso a disposición del héroe de Boyacá y Carabobo todo lo que necesitaba. ¡Todo, pues Bolívar no tenía nada! Le entregaron generosamente hombres, armas y dinero. Pétion quería que se hiciese con discreción para no ponerse a malas con el gobierno español, y se decidió que los hombres se embarcasen furtivamente como voluntarios y que en Venezuela no se mencionase a Haití en ningún documento oficial.
La pintura Redenção de Cam del español Modesto Brocos, pintada en 1895 en Rio de Janeiro, representa el ideario de emblanquecimiento de la población mestiza y mulata brasileña por parte de las elites. El cuadro representa una actitud de 'bendición' por parte de la abuela negra ante el nieto que nace blanco producto de la mezcla racial.
La pintura Redenção de Cam del español Modesto Brocos, pintada en 1895 en Rio de Janeiro, representa el ideario de emblanquecimiento de la población mestiza y mulata brasileña por parte de las elites. El cuadro representa una actitud de ‘bendición’ por parte de la abuela negra ante el nieto que nace blanco producto de la mezcla racial.
Bolívar partió con estos pertrechos, confiado en su genio y su gran valentía. Las aspiraciones generales de sus compatriotas conspiraban a favor de su empresa, ya que para expresarlas sólo estaban esperando un golpe atrevido, un acto de resolución audaz. Bolívar desembarcó heroicamente en la tierra firme venezolana. Después de vencer al general Morillo, que quiso cortarle el paso, marchó de triunfo en triunfo hasta la completa expulsión del ejército español y la proclamación definitiva de la independencia venezolana, que se celebró solemnemente en Caracas.
Pero la acción del ilustre venezolano no se detuvo ahí. Prosiguió su campaña con un vigor y una actividad infatigables. Con la célebre victoria de Boyacá logró la independencia de Nueva Granada y la unió a Venezuela para formar la república de Colombia, digno homenaje a la memoria del inmortal Colón. Incapaz de entretenerse en la contemplación de sus triunfos, no descansó hasta alcanzar completamente sus fines. Acudió en auxilio de los habitantes del alto Perú, que con la ayuda de los colombianos al mando del general Sucre desafiaron a los españoles en una batalla decisiva, reñida en los alrededores de Ayacucho, tras de la cual se proclamó la república de Bolivia. ¡Con la victoria de Junín sobre el ejército español la independencia de Perú quedó totalmente consolidada y el poderío colonial de España acabó para siempre!…
La influencia de todos estos hechos en el régimen político de la Península [Ibérica] es indiscutible. Después de oponerse con una energía indomable a la instalación de un príncipe francés en el trono de los reyes de España y dar al traste con la pretensión de Napoleón I de dominar toda Europa, reemplazando las antiguas dinastías con miembros de su familia, las Cortes mostraron que el pueblo español, aunque se resistía a la violencia, no por ello dejaba de advertir la grandeza de las ideas surgidas con la revolución de 1789. La constitución que elaboraron en 1812 es la prueba evidente. Pero volvieron los Borbones. Vencido el coloso imperial por la coalición de la Europa monárquica y desaparecido ya de la escena, Fernando VII quiso subir al trono de sus padres, tal como le correspondía por derecho de nacimiento, sin merma alguna de sus prerrogativas reales. Lo mismo que los Borbones de Francia, los de España no tuvieron en cuenta el tiempo transcurrido entre sus predecesores y la restauración monárquica. ¡No habían aprendido nada ni olvidado nada!
De no ser por el inconveniente de las colonias de América del Sur, que se emanciparon una tras otra del yugo español, la monarquía habría tenido fuerza suficiente para sofocar todas las protestas liberales, pero, debilitada por los esfuerzos que tuvo que hacer para evitar la disgregación de un imperio que se deshacía en pedazos, no pudo enfrentarse a la oposición, cada vez más osada y exigente. El respaldo que pidió a Francia en 1823 para restablecer sus prerrogativas sólo tuvo un resultado aparente y pasajero. Este resultado forzado se volvería más tarde contra el principio mismo que se quería salvar, malogrando completamente la escasa popularidad que tenía en Francia la bandera legitimista.
Si seguimos con atención todas las peripecias de la historia europea de la época en que se desarrollaban estos acontecimientos, nos sorprenderá hasta qué punto están todos encadenados. Las hazañas heroicas de Bolívar, allá en los desfiladeros sombríos o en los altiplanos ardientes de las cordilleras, repercutían en las instituciones seculares de Europa y secundaban la propagación de ideas revolucionarias que, como una avalancha, quebrantaban los engranajes gastados del antiguo régimen. En toda América predominaba el nombre de la república. ¡Se diría que el Nuevo Mundo sentía hervir la savia del futuro en las ideas de libertad e igualdad! ¿Acaso no son estas indispensables para el desarrollo de las jóvenes generaciones? Al leer las Memorias del príncipe de Metternich se advierte que a su perspicacia de hombre de estado no se le había escapado la importancia de estas crisis que sacudían toda América del Sur, adoptando el ideal del pabellón estrellado; pero su sensatez y su gran lucidez le decían que por ese lado no había nada que hacer. ¡Las amarras se habían soltado!
Seguramente hay épocas concretas en que los grandes acontecimientos políticos se cumplen fatalmente y es inútil oponerse. El espíritu humano, en su progreso, hace un trabajo interno que pone en movimiento las naciones, las agita y provoca en ellas conmociones ineludibles, de las que surge una era nueva con instituciones más conformes con el modo de evolución requerido por los tiempos. Pero estos acontecimientos tienen sus factores, como todas las fuerzas producidas o por producir. Para conocer su naturaleza no se puede descuidar nada. Pues bien, si tomamos en consideración la influencia que Bolívar ha ejercido directamente sobre la historia de una parte considerable del Nuevo Mundo e indirectamente sobre el movimiento de la política europea, ¿no habrá que admitir al mismo tiempo que la acción de la república haitiana determinó moral y materialmente una serie de hechos destacados, al favorecer la empresa que debía realizar el genio del gran venezolano?
Además de este ejemplo, uno de los que más merecedora hacen a la república negra de la estima y la admiración del mundo entero, se puede afirmar que la proclamación de la independencia de Haití influyó positivamente en el destino de toda la raza etiópica que vivía fuera de África. Al mismo tiempo cambió el régimen económico y moral de todas las potencias europeas que tenían colonias; su realización también pesó en la economía interna de todas las naciones americanas que mantenían el sistema esclavista.
A finales del siglo XVIII había surgido un movimiento favorable a la abolición de la trata. Wilberforce en Inglaterra y el abate Grégoire en Francia fueron modelos de filántropos que se dejaron inspirar por un sentimiento superior de justicia y humanidad, ante los horrores que mostraba el comercio de los negreros. Raynal había predicho con lenguaje profético el fin de ese régimen bárbaro. Había previsto la aparición de un negro excepcional que demolería el edificio colonial y libraría a su raza del oprobio y el envilecimiento a los que estaba sometida. Pero sólo eran palabras elocuentes que, propagadas por toda la tierra, emocionaban a las almas elevadas mas no convencían a aquellos cuya incredulidad igualaba a su injusticia, su desprecio a su avidez. Cuando se vio que los negros de Santo Domingo, abandonados a su suerte, cumplían esas profecías que nadie había querido tomar en serio, el asunto dio que pensar. Aquellos cuya fe sólo necesitaba hechos para reafirmarse y cobrar la fuerza de una convicción, perseveraron en sus principios; aquellos cuya rapacidad y orgullo ofuscaban la clarividencia y la equidad, sintieron que su obstinada seguridad se tambaleaba. La alarma o la esperanza cundía en unos y fortalecía a los otros, según sus inclinaciones.
En efecto, la conducta de los negros haitianos desmentía completamente la teoría de que el nigriciano es un ser incapaz de actos grandes o nobles y, sobre todo, incapaz de resistirse a los hombres de raza blanca. Los grandes hechos de armas de la guerra de Independencia habían demostrado el valor y la energía de nuestros padres, pero los incrédulos aún tenían dudas. Se decían a sí mismos que el hombre de raza etiópica, envalentonado con los primeros disparos, bien pudo luchar y sentir un placer irresistible cuando vencía a los europeos de la isla, como los niños que descubren un juego nuevo y por eso mismo sumamente atractivo. ¿Quién dudaría de que una vez terminada la guerra los antiguos esclavos, abandonados a su suerte, no se asustarían de su audacia y se apresurarían a ofrecer sus muñecas a los grilletes de sus antiguos capataces? ¿Cómo iban esos seres inferiores a mantener durante un par de meses un orden de cosas, sin ninguna intervención, ninguna autoridad de los blancos? No, no hubo nadie que no se burlara de la idea de Dessalines y sus compañeros, que querían crear una patria y gobernarse a sí mismos, libres del control extranjero. No se vaya a pensar que son simples suposiciones: son pensamientos expresados en sesudos escritos que encontraron amplio eco en Europa durante los primeros tiempos de la independencia de Haití. Los hombres de estado franceses, confiando en absurdas teorías cuya única fuente era la creencia en la desigualdad de las razas humanas, no perdían la esperanza de recuperar la antigua colonia que tantos beneficios reportaba a Francia. En 1814, con el gobierno provisional de Luis XVIII, se tanteó a Christophe en el norte y a Pétion en el oeste para proponerles que la isla volviese a los dominios franceses. Les garantizaron una buena situación pecuniaria y el empleo militar más alto que se podía tener en el ejército del rey. Estas proposiciones fueron rechazadas con una indignación tanto más respetable e impresionante cuanto que ninguno de los dos jefes perdió la calma ni la compostura. Las gestiones se hicieron por iniciativa y consejo de Malouet. ¿Acaso estos hechos no contribuyen a que la pequeña república sea aún más merecedora del respeto universal?
Sí, en esos tiempos difíciles, Haití había dado muestras de tal sensatez, de tal prudencia en sus actos políticos, que todos los hombres sinceros, fascinados por tan noble ejemplo, no dejaron de referirse a las necias prevenciones que siempre se habían tenido contra las aptitudes morales e intelectuales de los negros. «En una sola Antilla, además,» dice Bory de SaintVicent en alusión a Haití «estos hombres de intelecto supuestamente inferior demuestran tener más juicio que el que existe en toda la península Ibérica e Italia juntas».
La experiencia terminante y la observación precisa resultaban irrebatibles. Los hombres de estado más inteligentes, unidos a los filántropos europeos, comprendieron que la esclavitud de los negros estaba condenada para siempre, porque la excusa engañosa que se había mantenido durante tanto tiempo, a saber, la incapacidad natural del hombre etiópico para obrar como una persona libre, recibía con la república negra el desmentido más rotundo. Macaulay en Inglaterra y el duque de Broglie en Francia encabezaron una nueva liga antiesclavista. En 1831 un hombre de color, libre, de buena posición social en Jamaica, Richard Hill, recibió la misión de visitar Haití y hacer un informe con sus impresiones. Comprobó los rápidos progresos de los hijos de los africanos con satisfacción, pero con imparcialidad. Ya unos años antes, según Malo, John Owen, ministro protestante que pasó por allí hacia 1820, había señalado el rápido desarrollo de la sociedad y la administración. Los hechos dieron sus frutos. En 1833 Inglaterra decidió abolir la esclavitud en todas sus colonias; en 1848, por iniciativa del valiente y generoso Schoelcher, el gobierno provisional decretó la misma medida, que se incluyó en la propia constitución de Francia.
Basten las citas que hemos entresacado del discurso de Wendel Phillips para convencer fácilmente de la importancia que tuvo el ejemplo de Haití para la causa de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Pese a todas las apariencias contrarias, este vasto país está destinado a dar el golpe de gracia a la teoría de la desigualdad de las razas. En efecto, los negros de la gran república federal están empezando a desempeñar una función cada vez más activa en la política de los estados de la Unión americana. ¿No es posible, entonces, que antes de cien años un hombre de origen etiópico presida el gobierno de Washington y dirija los asuntos del país más progresista de la tierra, el país que infaliblemente será el más rico, el más poderoso, por el desarrollo del trabajo agrícola e industrial? No es ninguna idea de esas que permanecen eternamente en estado de utopía. Baste con ver la importancia creciente de los negros en los asuntos americanos para que se despejen todas las dudas. Pero no hay que olvidar que en Estados Unidos la abolición de la esclavitud sólo data de veinte años.
Por lo tanto, sin que se me pueda acusar de exageración en la defensa de mi tesis, puedo certificar, a pesar de todas las afirmaciones en contra, que la raza negra posee una historia tan positiva, tan importante como todas las demás razas. Diferida e impugnada por la leyenda falaz de que los egipcios eran de raza blanca, esta historia reaparece con el comienzo del siglo. Está llena de hechos y enseñanzas; su estudio, a través de los resultados significativos que muestra en cada una de sus páginas, es del mayor interés.
Anténor Firmin
* Traducido por Juan Vivanco.
Maria Poumier y Juan Vivanco son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística.

Kerry estuvo en la Marcha de Mujeres contra Trump

Kerry estuvo en la Marcha de Mujeres contra Trump

Él mismo reconoció haber apoyado el crecimiento del Estado Islámico que esclaviza a las mujeres en Oriente Medio.

Zuckerberg demanda a aborígenes de una isla de Hawái para quitarles un derecho ancestral

Por RT
El fundador de Facebook busca restringir el acceso a su gran finca adquirida en medio del océano Pacífico a aquellas personas que hipotéticamente podrían cultivar sus tierras o construir una choza en ellas.
El magnate Mark Zuckerberg pagó en torno a 100 millones de dólares en el 2014 por unos 700 acres (más de 2,8 kilómetros cuadrados) de playas y tierras aledañas en la isla de Kauai, conocida también como ‘isla Jardín’, la cuarta más grande del archipiélago de Hawái. Quiso fundar en ese lugar aislado un “recóndito santuario familiar”, supuso en aquel entonces la revista ‘Forbes. No obstante, la nueva propiedad resultó lejos de ser tan recóndita.
Ante todo, Zuckerberg no obtuvo privacidad en su playa, ya que según las leyes locales esta tendrá que estar abierta al público. Además, a mediados del año pasado la decisión de Zuckerberg de construir un muro entre su casa y la vía pública suscitó críticas entre los residentes de la isla porque les tapaba la vista al paisaje marino. Para colmo, se descubrió que muchos aborígenes, cuyo número no es fácil de determinar, tienen el derecho a cultivar sus tierras y construir sus chozas en cualquier lugar.
Este derecho de ‘kuliana’, según las leyes hawaianas, engloba gran parte de las tierras que alguna vez desde el siglo XIX hayan sido cultivadas con autorización no escrita de las autoridades locales. Los herederos de aquellos agricultores pueden en cualquier momento regresar y volver a labrar la tierra independientemente del cambio de propietario: algo que el Congreso del 50.º estado de Estados Unidos confirmó en el 2012.
Zuckerberg decidió proteger de esas reivindicaciones su nuevo latifundio, que consta de cinco parcelas separadas en el litoral, unos cultivos abandonados de caña de azúcar y una granja orgánica. Por medio de varias empresas que controla, demandó a centenares de personas —algunas de ellas vivas y otras muertas— quienes habían heredado o poseían durante algún tiempo los derechos de usufructo en las tierras de ‘kuleana’, indica el periódico Honolulu Star Advertiser.
La acción legal para fijar la validez de un título de propiedad y su partición no es infrecuente en Hawái, explica la fuente. Se consigue por medio de una subasta obligatoria, donde hipotéticamente no solo el CEO de Facebook podría ofrecer pujas. Es una herramienta que busca garantizar el mejor precio a quienes quitan su acceso a las tierras. Sin embargo, incluso con un veredicto judicial y una indemnización, no es nada agradable obligar a muchas personas a vender sus derechos; especialmente cuando lo pretenda la sexta persona más rica del mundo, afirma el periódico.
Por el momento, el derecho de Zuckerberg a las tierras adquiridas “está siendo desafiado y, debido a eso, su propiedad se pone en riesgo”, indicó un abogado que no representa ninguna de las partes en el pleito. Otra fuente estimó los posibles gastos del magnate en al menos 100.000 o 200.000 dólares. En algunos casos los juristas del propio demandante deberán buscar a los descendientes de los ya difuntos titulares de ‘kuliana’ para informarles que tenían esos derechos e invitarles a una subasta que se los prive.

“Hitler fue votado por su pueblo”: el papa Francisco advierte del peligro del populismo

“Hitler fue votado por su pueblo”: el papa Francisco advierte del peligro del populismo

El pontífice ha matizado, sin embargo, que en Latinoamérica el término 'populismo' tiene otro significado, que es el de dar protagonismo a los pueblos.

La reciente consolidación de las fuerzas populistas en Europa recuerda mucho a la situación en Alemania a principios de los años 1930, en los tiempos de la República de Weimar, cuando los partidos de ultraderecha se reforzaron en el contexto de la crisis económica y el desempleo, ha señalado papa Francisco en una entrevista con el periódico ‘El País‘.
“Hitler no robó el poder, fue votado por su pueblo, y después destruyó a su pueblo. En momentos de crisis, no funciona el discernimiento“, ha advertido. En ese sentido el año 1933 en Alemania fue “típico”, según el pontífice, ya que el país estaba en crisis y buscaba su identidad. “Apareció este líder carismático que prometió darles [a los alemanes] una identidad, y les dio una identidad distorsionada y ya sabemos lo que pasó”, ha aclarado.
Según Francisco, las personas buscan “defenderse con muros y alambres” de aquellos que les puedan “quitar la identidad”. Sin embargo, en opinión del papa, eso no significa que haya que dejar de controlar las fronteras: “Los países que están en peligro de terrorismo tienen más derecho a controlarlas más, pero ningún país tiene derecho a privar a sus ciudadanos del diálogo con sus vecinos“, cree.
El pontífice matizó que la palabra ‘populismo’ tiene otro significado en América Latina, que definió como “el protagonismo de los pueblos”. Según Francisco, la región “está sufriendo de los efectos de un sistema económico en cuyo centro está el dios dinero“, por lo que “se cae en las políticas de exclusión muy grande”.
Como consecuencia, ciudadanos de países latinoamericanos se ven obligados a emigrar, “porque los sistemas liberales no dan posibilidades de trabajo y favorecen delincuencias”. Por eso “Latinoamérica tiene que rearmarse con formaciones de políticos que realmente den a Latinoamérica la fuerza de los pueblos”, sintetizó Francisco.

sábado, 21 de enero de 2017

Mujeres marchan contra Donald Trump, en Washington y el mundo (+ Fotos)

La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
Un día después de su llegada a la Casa Blanca como el presidente número 45 de los Estados Unidos, Donald Trump se enfrentará a la que se anuncia como una de las mayores protestas en la historia de su país.
Miles de personas participan hoy en manifestaciones en ciudades de casi todos los estados norteamericanos, para solidarizarse con la Marcha de Mujeres en Washington, en protesta por la agenda y la retórica del presidente Donald Trump.
El desfile de las féminas capitalinas, que comenzó a las 10:00 horas (local) incluye discursos de varias celebridades y una caminata por la Explanada Nacional. Los asistentes rechazan las posiciones y declaraciones del nuevo jefe de la Casa Blanca consideradas degradantes para las mujeres, los mexicanos y los musulmanes.
Una declaración publicada en la página web de los líderes de esta manifestación señala que la marcha de las mujeres en Washington enviará un mensaje claro a nuestro nuevo gobierno en su primer día en el poder, y también al resto del mundo, sobre la necesidad de respetar los derechos de las mujeres.
Cientos de personas han desfilaron también este sábado por las calles de la ciudad australiana de Sidney, en la primera de los cientos de marchas convocadas en todo el mundo por los derechos de las mujeres y que culminará esta tarde con la presencia de más de un cuarto de millón de personas en una protesta especialmente enfocada contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La “Marcha de las mujeres” espera congregar en Washington a más de 250 mil personas que defenderán todo tipo de ideas progresistas frente al machismo de Donald Trump. Se prevé que sea una de las manifestaciones más concurridas de la historia de EEUU, con réplicas en otros países.
It's finally here! Check out our March Map and remember to print it out and save it to your phone. 

No será la primera muestra de rechazo contra el recién nombrado presidente de EE.UU., pero sí la más significativas hasta el momento. La protesta anti-Trump estará encabezada por estrellas como Scarlett Johansson o Katy Perry.
Las reivindicaciones son múltiples. Van desde los derechos para los homosexuales, la defensa de los emigrantes o el control de las armas, hasta el cambio climático o la justicia social, por citar algunas.
La copresidenta de la Marcha de las Mujeres en EEUU, Linda Sarsour asegura que “la piedra en el zapato de esta administración la pondremos las mujeres de esta nación”.
No han faltado frases misóginas en boca de Trump. “He tenido que tomarme unas pastillas de menta por si tenía que besarla. Ya sabes, me siento atraído automáticamente por las mujeres y las beso. Es como un imán. Y en cuanto empiezas, te dejan y ya puedes hacer cualquier cosa.”, declaró en una ocasión el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Varias ONG, entre ellas Amnistía Internacional, apoyan la protesta que será transcontinental. Se han convocado centenares de marchas en Estados Unidos y manifestaciones similares en Colombia, Australia, Japón o Francia. En la de Londres se esperan más de diez mil personas.
Hace un siglo, en 1913, las mujeres marcharon por su derecho al voto, en víspera de la investidura del presidente republicano, Woodrow Wilson, y lo lograron finalmente en 1920.  En 2017, marcharán para exigir que Trump no revierta los logros conseguidos.

La marcha “pretende enviar el audaz mensaje a la entrante Administración en su primer día de gobierno, al liderazgo en la Cámara de Representantes y el Senado, y al mundo, que estamos unidos en solidaridad y esperamos que nuestros líderes elegidos protejan los derechos de las mujeres, sus familias y comunidades”, según los organizadores.
“Desde la elección, las mujeres se han movilizado para proteger sus avances: hay más apoyo a organizaciones de mujeres, hay más mujeres candidatas”, dijo Vanessa Cárdenas, activista de la organización “Emily´s List”, que promueve a mujeres en la política.
Las marchas comenzaron con una modesta petición en Facebook tras las elecciones presidenciales de noviembre y han ido aumentando en popularidad durante las últimas semanas, cuando el movimiento se ha globalizado hasta alcanzar a ciudades como Hong Kong, Londres o París. Con todo, el epicentro de las protestas tendrá lugar en Estados Unidos, donde múltiples organizaciones por los derechos de la mujer han llamado a la acción ante el temor de nuevas políticas represivas de la administración Trump.
Habrá marchas en Boston, Nueva York, Chicago y Los Ángeles, pero destacará por encima de todas la que tendrá lugar en la capital, Washington D.C., donde la organización anticipa un mínimo de entre 200 mil y 250 mil personas.
Miles de mujeres acuden a la marcha mundial contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en New South Wales, Australia. Foto: EFE.
Miles de mujeres acuden a la marcha mundial contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en New South Wales, Australia. Foto: EFE.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
Cientos de personas han desfilado ya este sábado por las calles de la ciudad australiana de Sídney. Foto: EFE.
Cientos de personas han desfilado ya este sábado por las calles de la ciudad australiana de Sidney. Foto: EFE.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: Reuters.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: Reuters.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: EFE.
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: EFE.
(Con información de Prensa Latina y Telesur)